jueves, 28 de agosto de 2014

Crystal clear

Dos completos extraños en el tren me han despertado un deseo súbito de dejar parada mi mirada sobre ellos, de dejar que mis palabras volasen de encuentro a aquel momento. 
Dos manos que casi se tocan, dos caras tan cercas que un poco más, solo un poco más y se podrían tocar en un beso inesperado, deseado - por mí, por lo menos.
En realidad, eran dos personajes totalmente ajenos, obviamente, a mi observación, intactos e incólumes a la realidad que yo les pintaba – de hecho, a lo mejor se enfadarían bastante conmigo, eran dos chicos que eran tan solamente amigos.
Pero esta cercanía de la que gozaban entre ellos, no me ha dejado otra sino a llevarme de encuentro a sensaciones mías, deseos míos.
Cercanía, roce. Inesperado y deseado...

Bueno, ahí os dejo el resultado de ello, Crystal clear, con banda sonora de la islandesa Dísa y su grande y de alguna manera misteriosa Sun.


Ya veo tu mano buscando la mía y oigo tu voz,
aunque aun no sea capaz de comprender lo que me dices.
Pero me buscas y eso lo entiendo.
Lo deseo.

Te alcanzaré.
Me alcanzarás.
Y el tiempo ya será solamente algo que se interpuso entre los dos.

Te alcanzaré.
Me alcanzarás.
Y finalmente comprenderé tus palabras.
Tu lengua.
Y tu boca en la mía.

Y se hará lógica en cada uno de los pasos de este camino,
Se arrojará luz más allá de todas las ventanas entre abiertas
por donde busqué tu mirada,
tu cuerpo languidecido.

Contemplaré en tus ojos todos los reflejos turbios,
fotografiando los paisajes furtivos que veía por la ciudad
cuando la tocaba el sol de la tarde.


Pero antes, me habré encontrado a mi misma,
en medio de todas las palabras que acuné,
de los libros, los espejos y las canciones.
Habré dejado caer este traje que no tapa,
este abrigo que no retiene mi calor,
porque ya no lo necesitaré.
Porque ya tendré al abrigo de mis propios abrazos,
La dulzura de mi propio amor,
El viaje para cruzar mi propio paisaje.

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