lunes, 19 de mayo de 2014

Cómo conocí a vuestra madre e historias de embrujamiento


Hay una felicidad tan mágica y auténtica en esta canción que realmente me enamora.
Sin metáforas, lo mío con ella es un amor genuino, que me hace volar las mariposas del embrujamiento romántico, que me rozan delicadamente por toda la espalda y se llevan mis rizos de paseo. 

Porque me coge de la mano y salimos a correr, fields of gold, hasta que lleguemos a un determinado día y momento.
Y paramos en este segundo sempiterno, de paz, olor a flores y silencio, pero también de euforia y de una alegría de estas que me dan y me hacen saltar, dejando una sonrisa tonta en la cara.

Porque su voz me dibuja romances en el aire y puedo tocar cada beso con toda la suavidad más dulce que me permitan mis manos.

Porque he pasado a verle todos los días efectivamente, aunque sea con los ojos de la mente.

Y, sobre todo, porque es su movimiento el que me lleva - de vuelta, a otro lugar, donde renacen, a cada recuerdo, las ganas de comerme el mundo – a besos y canciones felices.

martes, 13 de mayo de 2014

The Final Cut

Interesante escuchar Pink Floyd (The Final Cut, 1983) y que el ruido rutinero de la gente en el tren se mezcle con los sonidos casi divinales de Waters, Gilmour, Mason y Wright.

De igual manera, es interesante ver como este ruido, que penetra en los silencios pink floydianos, se va inmiscuyendo en mis recuerdos, a los que veo casi como un cuadro pintado en mi memoria, en algún lugar casi perdido de un rincón de mi cerebro.

El ruido blanco es casi como si esta gente estuviese dentro de mi museo particular, aunque involuntariamente y sin darse cuenta.
Y, a la vez, yo les hago objecto de estudio, y soy yo la que quiere entrar en sus museos, que quiere ver bajo la superficie. Pero sin conectar exactamente, solo ejercer mi derecho a ser voyeur. Soy yo la artista que les quiere pintar y colgarles en mis paredes.
Me ha parecido sobre manera interesante la camiseta de una chica que ponía "Todo el mundo necesita... a un Psicólogo".
No podría estar más de acuerdo.
Y más cuando mientras escucho a Waters meterse en mis recuerdos con sus llantos de pérdida y sus recuerdos de la guerra que le ha quitado al padre, dejándolo una madre amargada y sembrando el camino hacia la genialidad triste e incomprendida...

Sí Roger dear, todo el mundo necesita a un psicólogo.

Ay, The Final Cut... Nunca entendí porque es un disco marginado por la gente y la crítica en general, porque a mí siempre me ha encantado, incluso por el hecho de que las penas de Waters sirvieron de banda sonora para muchas de mis penas adolescentes, y por eso siempre le tendré mucho cariño a este disco.
Pero hoy, me hace gracia que sus penas hablasen de los fantasmas dejados por la guerra y de cómo Tatcher y Reagan llevaban el mundo bajo sus manos en aquellos días.

Porque yo solo me quedaba, y solo llegaba desde un punto de vista de mis conocimientos del Inglés en aquel entonces, con la idea de que nunca habíamos tenido el valor para hacer el final cut y la duda de que si te enseñara mi lado oscuro aún me abrazarías por la noche ("if I show you my dark side,/ will you still hold me tonight?").

Waters, tus penas sonaban tan ingenuas y pueriles en mis manos, sin guerras ni muertes sangrientas, acuerdos políticos intrincados o fantasmas que han aparecido dentro de tu alma. Eran todo dolor por amores adolescentes incumplidos y tristezas naïves.

What have we done?

sábado, 3 de mayo de 2014

Celeste, Jesse and my "taking for granted" issue

Taking for granted.

Y ya por el simple hecho de nunca haber podido traducir esta expresión, bien al portugués o al español, ya voy comprendiendo tanta cosa sobre mí misma.

Al final de la sorprendente Celeste and Jesse Forever (Lee Toland Krieger, US, 2012), ya no tenía la cara seca.

No es una de estas pelis "rositas" hollywoodianas. Pero tampoco es cine europeu, con sus dilemas de amores que transcienden más bien a unas complicaciones de unos niveles casi metafísicos.
Es una peli de amor, amistad y rompimientos, tan normal y real en casi toda su totalidad - digo casi sobre todo por el hecho de que el éxito profesional de Celeste, por lo menos para mí, es un poco lejano y raro de verse por ahí a menudo.

Celeste (la "beautiful sophisticated new-born" Rashida Jones, que además co-escribió el guión) y Jesse (un muy admirable Andy Samberg) son una pareja que después de seis años casados encara un proceso diferente de divorcio, ya que siguen actuando, bajo muchos aspectos, como una pareja "normal", pero solo son mejores amigos.

Vivir algo así no es algo que haya hecho parte de mi realidad jamás, mis separaciones nunca resultaron en seguir ya luego con una amistad, pero conozco a unas tantas personas que sí y que han evolucionado al mismo punto de mejores amigos.

No veo esto como algo disparatado, al final si compartiste tantas cosas con alguien y estuviste tan cerca, la verdad es que es un proceso que tiene mucha lógica y total, no es porque las cosas salieron mal a un nivel sentimental que todo lo que han llegado a compartir deja de tener sentido para uno. 

Pero y cuándo empieza a haber otra persona en su vida? 
No debería de pasar nada, al final si no estáis juntos por una decisión mutua, ya cada uno que haga lo que quiera con su vida y su corazón. Pero vamos, que dicho así, todo sería muy fácil...

Creo que el momento que otra persona empiece a formar parte realmente de su vida, no hablando de ligoteos tontos, es como un balazo al amor propio y al orgullo. Es cuando te das cuenta de que you took everything for granted.
Es igual que el llamamiento a la realidad después de la muerte de un ser querido, cuando te das cuenta de que esto ya no volverá a ser lo mismo. 
De la misma forma que tu fe y tus creencias no son necesariamente capaces de mitigar el dolor de la ausencia después de la muerte, el cariño y la amistad tampoco parecen ayudar mucho en este momento, y a lo mejor incluso vienen mal, porque no hay como no pensar en que ya no serás importante y que ya no tendrás a tu amigo todo lo que te gustaría. Sí, somos egoístas, human nature. 

Celeste "da por garantizado" un poco que Jesse siempre estará enamorado de ella y siempre la necesitará. Ella tan sumamente interesante, inteligente, culta, exitosa.

Y entonces es cuando se me vienen las lágrimas, porque es en este específico punto cuando me acerco tanto a su dolor.
Este orgullo herido por algo, o alguien, que suplante su interés. Alguien que tenga la verdad escupida en su cara por alguien que desprecias, de alguna manera ("Tú te crees más lista que los demás. Esta es tu pequeña prisión oscura"). Me apiado de ella y la quiero abrazar, como me hubiera abrazado a mí misma en otros momentos.

Es un larguísimo camino para ser capaz de transcender la ruta del orgullo herido.
Mejor será parar de creer que tenemos todo asegurado de por vida y por defecto y luchar por seguir caminando a cada día, pasito a pasito, sin querer tener la razón siempre, sin querer ser la más interesante, inteligente, culta, sino la más humana. La gente se cansa de tanta "inteligencia" e intelecto en algún dado momento. 
Hay que ser paciente, siempre y razonar solamente cuando nos deparamos con la pregunta "Quiero tener la razón o ser feliz?".

Ver esta peli me hizo pensar en que no me puedo permitir dar a nada por asegurado por defecto. 

Ah, y lo de que no sepa traducir take for granted a mi propia lengua materna dice mucho de mí por el hecho de que a veces soy extremada e innecesariamente pedante. Gratuita y pesadamente pedante. 
Bueno, poquito a poco...

Celeste and Jesse Forever Trailer